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Mi tumbo entero

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Mi tumbo entero

Nací en la oración del mundo donde se cogen
los jureles con los brazos
Y las manos espantan las asesinas mantarayas
y se dejan los guaranaros a su vida
y mañana venimos y les quitamos las agallas a las lisas
Y esguañangamos las camisas mientras pensamos del tajalí salado
Pero llegué a la ciudad del mundo
A la madre de la luz y el hablar bello y sonoro de los maracuchos
Y
Llegué y me estaba esperando Agelogusto
Y Jesucito y Rolendio y Teota y mi maestra
de la escuelita de a bolívar
Y el chubasco que bajaba y hacía el remolino para ver las señales del sentido infinito del almendrón
Y el almendrón gritaba y sonreía
Mientras viví
el almendrón vivió
Y bajaban las taritas del oeste y papá Arturo me dijo que de la serranía
El mediecito menudo se unía a la flor amarilla del abrojo
Y la tarita blanca a media altura en borbollón pasaba y el violín precioso de negro medioluto y rojo
Y la relojera con hipo y su colita
Y el espejito que no podía volar de su belleza y el playón
Y el siete colores que cruzaba norte-sur
y nos hacía correr hasta el terreno de los alemanes
Y cumplió años Marisol
Charol peleó anoche y ganó
Y la Charola su hija estaba contenta
Y el sastre Malaquías y el barbero Romerito
Y después que nos purgaban a las cinco íbamos a la cañada
A ver pasar al hombre pequeñito
que traqueba un caballo desde la Santa Teresita hasta Belloso
Y tracata trcatac pasaban ellos
Y nunca supimos si ganaban o perdían
Pero
Teníamos al señor de la choza y un caballo
Un chubasco
Un almendrón
Una escuelita de a bolivar
Entonces
Porque vinieron estos a decirnos
Mi tumbo

Mi tumbo entero y nos quitaron todo

Por además grandioso los estudiantes fuimos
Y carniceros del mercado Principal
Y queseros
Y Carpinteros
Y las damas
Eyista que nunca se casó con Obdulio
Pero la visitó y se enfermaron
Y la bella Delia y al Veneno Cerbello
Y al doctor Castellanos
Si eramos una calle bendita
Donde había partera
Y el señor de los paños
Y el mejor carnero lo vendía el señor Vera
Y Dimas estudió inglés
Y entonces
Porque vinieron a ponernos
Jinki-jinki.

Hugo Figueroa Brett
En el hilo de la realidad
Y La calle Madueño.

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ALIRIO

Alirio-Palacios

 En memoria del gran Artista Alirio Palacios‏

 

La divina Pastora de Araguaimujo

La que lleva en la cota una piedra de estigia y una flor en el pelo

Atestigua en el baho que cubre el meandro útil de Amacuro y su estigma

franqueada por la quebrada alta de la Orinoquia y testada atlántica que mortifica en olas

con azules los vientos del son del ser de una violencia racha que hunde las falúas

las maracas de las palmeras gimen azorando el sonido del hacha en eolo y centellas

Lo atestiguan el danto que asoma su majestad en la sombra de un araguato macho y un mono viudo que vira la figura del oso hormiguero con la tablina de la jicotea

Cruza la vez del pájaro sediente el oriente del medio con la repiquetera ensordinada de los pericos y opacan los tronales

por la alegría de diez cotuas

veintemil loros en concieto

siete piapocos y un conoto mudo que divisa la garza marinera y asombra la belleza la luz guanaguanare

En esa fiesta el rio de los ríos

Atildado del rizo en la desembocadura en Mánamo vacía sustento y hiedra

Palos que refunfuñan y el voraz cansancio de las aguas desde el rio Negro desde la piedra del cocuy

Reventando linternas en el abecedario de los desaguaderos del Caroní hacia abajo donde la piedra del medio hace señales de triunfo y garrapiña hacia el este en calma hasta el delta quien sujeta la espera del gran diluvio warao

Abrase visto el arpa sitibunda del morocoto alzado de laulau con sementeras de alivio al pescador quien sujeta del podio del condumio la sardinata plateada y hace de la cachama reluciente un haz de plata encima de la llama y una doncella de oro

En esta aureola flanqueada por centellas limones, palmitos y morichales

y yucales amargos

reventando la figura de soles enardecidos por el fuego los sebucanes machos entrelazados bajo el sostén de dos mujeres simples templando al mundo

En la torta de un casabe

Arriba cielo y más hechura

Abajo la medialuna verde del manglar

De vez en cuando un puma

Un caimán una babilla sola

Y un camino que lleva hasta un hogar

Allí en medio de la selva de un pueblo paraíso en El Volcán

En su máxima esencia la naturaleza

hizo que un ser humano extraído del vientre de todo ese misterio existiera

En una exhalación un hombre puro

Un artista viril y honestamente humano

Nació Alirio Palacios.

 

Hugo Figueroa Brett

En obra del Maestro Alirio Palacios

En el ser íntimo de los artistas

En la grandeza de saberse minúsculo mayor.

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Canción

giuliana

Para Giuliana Fabro

Que por tus sueños un dobadillo de oro

bastaría en la rueca de tu seda

de los surcidos breves

en ti y tu saya

la máscara y los ojos por el calvario el hilo

la céntima promesa del adelanto en el surcido

es donde quiero cantarte una canción y grito

Y al igual que el hacedor de espumas  sale espuma

Saliva  seca puesta en el dedal de tus dedales

Es que quiero cantarte una canción

Es que nadie me entiende que quiero esta puñetera vez llegar hasta las simientes de tu especie y horadar en la madera de los  ebanisteros

el corondel dorado de las hojas de acanto aunadas con enjambre y cayena

Es que alguna vez

mi exquisita llenura en el tinglado de las aves del mar

me dejarán cantarte esta canción

 

Que yo quiero cantarte esta canción toda  murano

Cristal

Toda llena de huesos del testuz alcatraz de las cuatro parcelas

Que no irían al sur

Que el norte es cuño

Que el oeste ciruelas

Y el este no es sol

Es este grito

Del  hombre que en la proa

lleva el ancla en pendura

y la quiere lanzar

En bombarda y bombardino

En no sordina

En calderón de los griteríos

Del vacío que llena el eco de alguien

quien me arrebata hoy

Giuliana el deseo de cantarte una canción.

 

Acaso así lo sea

En las guaruras de los carpinteros en nombre propio al son de las bondades maldades y oquedades

los tropeles de los asesinos lleguen torpes maneras

de  las cimitarras a colocar el orden de la herida

sobre  las osadías de volverte a cantar por si los días

tienen de los rencores del ayer

 

Gritaré

a fuerza de silencios

si tal modo

compadece las furias del vivir

Así

En esas alboradas repetidas escucha esta canción

No es un arruyo es un grito por ir

Por repetir

Santo santos santos

Motetes y estribillos

Mezcla de los buitres para buitres

Mezclas de los malucos y los buenos

De los asesinados por la historia

Y el agua en paz

Giuliana

Esa es la gloria

La majestad de una mujer terrena que llega y  se detiene ante el altar

Del lado de ese rayo de su luz

Canta y tardemos

En cuarzo y maravilla

responderemos por el afán de amarte y de cantarte

Dentro del ti te grito

 

Escucha la canción.

 

 

 

Hugo Figueroa Brett

Para mi hermosa amiga Giuliana Fabro en mi más grande fe

Oro espigado el rocío

Oro espigado el rocío

El flaco y bello y tímido poeta con un flucesito de drill y botones de hueso
Ese que le ha dicho a la mujer
(así les decíamos, mi mujer)
que le volteara el cuello de su camisa Lehólico que le habían traido alguna vez al poeta
limpió sus zapatos de patente 
recuerdos antes de los muchachos y en la boda con una ramita de mata de limón 
y un que te acompañe Dios
que le dijo su madre
Ese
esa mingoñita huesuda de hombre que no tiene sombrero y que la corbata no sabe donde está
y ella le ha almidonado y surcido la camisa de crehuela
le dice que va a visitar un amigo
y camina por la orilla del camino y pasa un compadre y se lo acompaña y le dice échese uno compadre
y el poeta le dice que se siente mal
y es que va pensando
va pensando en
“Vuelta a la patria” y cómo sería Pérez Bonalde , que llegó tarde a la tumba de su madre
“Caracas allí está
vedla tendida y despues´´
y sólo tengo que ofrecerte pueda esta flor amarilla del camino 
y este resto de llanto que me queda
va pensando como le hizo después de venir de hablar frances para decir
“y sólo tengo que ofrecerte pueda”
y colocar el sujeto a trasmano
y cómo haría para subir a Galipán y ver esta ciudad sin tumbas que amar
sin tumbas a quien traerle una flor amarilla del camino
a esta ciudad que se muere y no habrá santo
Y el poetica
Ese pedacito de carne taciturna
a quien le falta un botón en la manga derecha y ha recogido un palito se queda en el cruce de un verso con el futuro de la nostalgia
y se regresa
y llega de no salir
y le dice a su mujer que así le decíamos, a esta mujer que se limpia las manos 
y le mira la tristeza al hombre
no al poeta
y el hombre
no el poeta le dice:
Ernesto Luis que así se llama 

Hoy es domingo amor mío
Los barrios están de fiesta
Y un arbol vuelca su cesta
De pájaros sobre el río.

Hugo Figueroa Brett
Día 15 de febrero de 2015
Pensando en la maravilla de versos de Ernesto Luis Rodríguez

El flaco y bello y tímido poeta con un flucesito de drill y botones de hueso
Ese que le ha dicho a la mujer
(así les decíamos, mi mujer)
que le volteara el cuello de su camisa Lehólico que le habían traído alguna vez al poeta
limpió sus zapatos de patente
recuerdos antes de los muchachos y en la boda con una ramita de mata de limón
y un que te acompañe Dios
que le dijo su madre
Ese
esa mingoñita huesuda de hombre que no tiene sombrero y que la corbata no sabe donde está
y ella le ha almidonado y surcido la camisa de crehuela
le dice que va a visitar un amigo
y camina por la orilla del camino y pasa un compadre y se lo acompaña y le dice échese uno compadre
y el poeta le dice que se siente mal
y es que va pensando
va pensando en
“Vuelta a la patria” y cómo sería Pérez Bonalde , que llegó tarde a la tumba de su madre
“Caracas allí está
vedla tendida y después”
y sólo tengo que ofrecerte pueda esta flor amarilla del camino
y este resto de llanto que me queda
va pensando como le hizo después de venir de hablar francés para decir
“y sólo tengo que ofrecerte pueda”
y colocar el sujeto a trasmano
y cómo haría para subir a Galipán y ver esta ciudad sin tumbas que amar
sin tumbas a quien traerle una flor amarilla del camino
a esta ciudad que se muere y no habrá santo
Y el poetica
Ese pedacito de carne taciturna
a quien le falta un botón en la manga derecha y ha recogido un palito se queda en el cruce de un verso con el futuro de la nostalgia
y se regresa
y llega de no salir
y le dice a su mujer que así le decíamos, a esta mujer que se limpia las manos
y le mira la tristeza al hombre
no al poeta
y el hombre
no el poeta le dice:
Ernesto Luis que así se llama

Hoy es domingo amor mío
Los barrios están de fiesta
Y un arbol vuelca su cesta
De pájaros sobre el río.

Hugo Figueroa Brett
Día 15 de febrero de 2015
Pensando en la maravilla de versos de Ernesto Luis Rodríguez

 

 

 

El Presidente muere

Rómulo-Gallegos-2

Teotiste
habló con su voz de guayana entre las cuerdas bajo del cuyuní el rumbo casi sur por hacia el este y una pluma de escribir pausado y en lo paisano una hebra de color dormido y eterno en sus escritos de su gestión la aurora
El Presidente muere
Teotiste
angustia grita la doncella de Upata y bajo Tumeremo en donde Guasipati rozna con el deuterio de una canción del sur allá que grita la negra con su arpegio y bailan esos negros del sur
Cuando
El presidente muere hablando del vecino de gente al acecho
de las planicies y los aguaceros, ese no muere.
Bello y hermoso taciturno y en la foja de papel florete escribía versos tristes
Teotiste,
estás allí y Teotiste desde el aguamanil al Caroní echaba olas de jícaras y tejidos de moriche
Teotiste
dijo él y se murió
El presidente en esta vida muere
Por ser tan presidente el escritor no yerra y en su amparo pregunta la Teotiste
Con quién vamos?
Y nadie le responde

En su sajón del bosque de haber sido
El Presitente muere
Y aún nos preguntamos

Con quién vamos?

 


Hugo Figueroa Brett
Madrugada del 25 de enero de 2015-01-24

Vez del ser


_n

Una pulsera con purezas de cromo
Unas pequeñas máculas torcidas y una señal de oro donde habitó la huella de Jesús
Era una cruz sufrida y ella intacta la mujer besaba la pequeña horquilla en su lugar al tiempo ni beso de la cruz
La señal
De la llegar un hombre
Un animal erguido y un golpe en contra de las bragas y azulillo
hacian temblar la candela y la enagua dentro de aquel guiñapo de boca que
hacia dentro decía
Y cuidalo señor las aves siempre

Y el siempre no era palabra que se dijera abierta
Era del peso de consonante antigua que se calla cuando llega el afán
Tiran los trastos en el rincón y el barro hace la mueca del trabajo en la taza del café
Hay café la pregunta
Hay café la respuesta
y responde lo bebido en el agua y la sombra que esconden los gemidos
Si llueve y no hay tardanza
Si llueve y la esperanza
Si sopla y cae el la espiga y dentro del animal bendito
un ascua de la luz
y el firmamento aclara
lloverá

Mañana es simple dicen mientras una clavija suena su sordina
Y alguien por los adentros
Que lo cuiden que viene
Y de la soledad y el sonido
las pequeñas compañas del silencio
Se afina con un báculo y al templar de la cuerda al diapasón
La tiña del recuerdo cunde de la mano al sombrero a la bragueta al tono
Música y estertor la golpe la sonaja la tambora y el son vuelve a la puerta
se cierra la ventana
Ponen las alcayatas cruje el hico ante el peso del cansado y mañana
llovera´.


Hugo Figueroa Brett
Con una fe renovada en el temple de una gran dama.
Maracaibo 10 de enero de 2015

BAILE

 

a mí.

Al regreso del baile
yo la estuve mirando pensativo

En medio del desastre de la aurora le miré
fijamente en los ojos sus deseos del viaje
Me miró
y mantuvimos el secreto
Ella se fue ese día
Yo amanecí en la cama con mi madre
Era la tarde cuando se dijo que me fuera
Yo vine a la casa de una amiga
este es el tiempo
Soy un recuerdo largo

Viajo
me llaman por mi nombre
soy de pelo castaño
ojos oblicuos
mido uno setenticuatro
Nací en el año milnovecientos cuarenta
no tengo cicatriz
soy feo
sé cantar
y bailo.

Sólo sé que bailo
que ese día mi padre me dijo que bailara y me subió a la mesa
sacó el mantel y me puso en la mesa
hacia abajo había mucha distancia
bailar o caer
prefiero bailar hasta la muerte
Había serpentinas y gente que gritaba ese Hugo si baila y yo bailaba
Hasta que alguien me levantó en el cielo
me llevó hacia adentro
con mi hijo nadie juega
y me quedó el sabor de aquella mesa que era cuadrada y pareció redonda.

Yo bailo
sé bailar
y canto
sé cantar
y vivo algo así como un pájaro que de volar se cansa y reposa y pide agua
por eso vengo a visitar las casas y toco y entro y bailo
hasta que alguien me levanta y dice se acabó el baile

Salgo a caminar y navego
soy simple navegante y hablo
sé hablar
nadie puede dejar que yo hable primero
Hablo
Hablo mejor que canto
Algo así como mi hijo Francisco el segundo
(tengo dos hijos que se llaman Francisco)
y camino
no por mucho tiempo camino
Hablo y bailo
y nuevamente canto si me dejan cantar
es cosa mía
muestras del habitante en contra-casa

Muchos hijos
mucha hacienda
abundancia
amigos
y canto mucho canto

Ahora estoy cantando
una de mis últimas canciones
casi un reproche a mi primer andada
Versos
cosas que aprendí para defender al bailarín
asuntos de coraza
fuerzas íntimas del cazador
cosas bonitas
máculas de un pequeño traidor
o el silencio vestido de payaso

Es eso ahora que trato de limitar lo injusto
no puedo comedir el pasado
no son recuerdos
ni nostalgias
un hombre que ha vivido
no sabe de nostalgias
es un hombre pesado
lento
hermoso
y no tiene ganas de bailar
por eso existe el verso
lo aprendió a los diez años
con una niña bella de los ojos azules
Otro día
alguien leyó poemas
y así
hubo tantas canciones
para eso existe
para acordarse de los versos y las canciones y levantarse
y decir que no puede cantarle a una muchacha sino le agarra la mano

Soy un hombre que baila
mis hijos bailan tengo un muchacho que sabe bailar bien y dos más
y tengo doce hijos y una muchacha con los ojos celestes a quien amo
quien deba ser mi vientre y mi testigo
a quien dedico esta mañana de hoy
a quien amo
ella no sabe bailar
porque me quiere y eso es muy importante para un gran bailarín

Soy un hombre que ha bailado
son músicas
lindas canciones de mis mejores amos
recetas de un columpio inevitable
y mi amor
he sido bailarín de valses
yo sé como se agarra a una mujer al valse ,
es importante el detalle de la mano en la cinta
soy un parejo bueno
y me emborracho para que nadie abuse de mi tiempo
he sido eso
simple un bailarín cantante
un hacedor de cosas aprendidas
ni siquiera mis hijas saben que me sé de memoria
que soy una cancion con estribillo

Ahora que salgo de esta fiesta en la mañana no sé dónde bailar

Eso de ir hacia uno
no lo aprendí jamás
eso de estar conmigo
intimo
no lo sé

Jamás salí de una fiesta en que me vieran
siempre salgo de último
y solo como ahora
con un vaso en la mano

Soy testigo de mi propio asunto
Soy un buen bailarín

Alguien danza alrededor del baile
siento sobre mi turno lo mejor
nadie sabe que he bailado solo muchas veces
y que no lo se hacer
Tampoco lo aprendí
Tan sólo es el disfrute solitario ante la multitud

Esto de los versos
es otra cosa
aquí hay mucha tardanza
mucha espera…

.BAILE</p><br />
<p> a mí.</p><br />
<p>Al regreso del baile<br /><br />
yo la estuve mirando pensativo</p><br />
<p>En medio del desastre de la aurora le miré<br /><br />
fijamente en los ojos sus deseos del viaje<br /><br />
Me miró<br /><br />
y mantuvimos el secreto<br /><br />
Ella se fue ese día<br /><br />
Yo amanecí en la cama con mi madre<br /><br />
Era la tarde cuando se dijo que me fuera<br /><br />
Yo vine a la casa de una amiga<br /><br />
este es el tiempo<br /><br />
Soy un recuerdo largo</p><br />
<p>Viajo<br /><br />
me llaman por mi nombre<br /><br />
soy de pelo castaño<br /><br />
ojos oblicuos<br /><br />
mido uno setenticuatro<br /><br />
Nací en el año milnovecientos cuarenta<br /><br />
no tengo cicatriz<br /><br />
soy feo<br /><br />
sé cantar<br /><br />
y bailo.</p><br />
<p>Sólo sé que bailo<br /><br />
que ese día mi padre me dijo que bailara y me subió a la mesa<br /><br />
sacó el mantel y me puso en la mesa<br /><br />
hacia abajo había mucha distancia<br /><br />
bailar o caer<br /><br />
prefiero bailar hasta la muerte<br /><br />
Había serpentinas y gente que gritaba ese Hugo si baila y yo bailaba<br /><br />
Hasta que alguien me levantó en el cielo<br /><br />
me llevó hacia adentro<br /><br />
con mi hijo nadie juega<br /><br />
y me quedó el sabor de aquella mesa que era cuadrada y pareció redonda.</p><br />
<p>Yo bailo<br /><br />
sé bailar<br /><br />
y canto<br /><br />
sé cantar<br /><br />
y vivo algo así como un pájaro que de volar se cansa y reposa y pide agua<br /><br />
por eso vengo a visitar las casas y toco y entro y bailo<br /><br />
hasta que alguien me levanta y dice se acabó el baile</p><br />
<p>Salgo a caminar y navego<br /><br />
soy simple navegante y hablo<br /><br />
sé  hablar<br /><br />
nadie puede dejar que yo hable primero<br /><br />
Hablo<br /><br />
Hablo mejor que canto<br /><br />
Algo así como mi hijo Francisco el segundo<br /><br />
(tengo dos hijos que se llaman Francisco)<br /><br />
y camino<br /><br />
no por mucho tiempo camino<br /><br />
Hablo y bailo<br /><br />
y nuevamente canto si me dejan cantar<br /><br />
es cosa mía<br /><br />
muestras del habitante en contra-casa<br /><br />
Sí<br /><br />
Muchos hijos<br /><br />
mucha hacienda<br /><br />
abundancia<br /><br />
amigos<br /><br />
y canto mucho canto</p><br />
<p>Ahora estoy cantando<br /><br />
una de mis últimas canciones<br /><br />
casi un reproche a mi primer andada<br /><br />
Versos<br /><br />
cosas que aprendí para defender al bailarín<br /><br />
asuntos de coraza<br /><br />
fuerzas íntimas del cazador<br /><br />
cosas bonitas<br /><br />
máculas de un pequeño traidor<br /><br />
o el silencio vestido de payaso</p><br />
<p>Es eso ahora que trato de limitar lo injusto<br /><br />
no puedo comedir el pasado<br /><br />
no son recuerdos<br /><br />
ni nostalgias<br /><br />
un hombre que ha vivido<br /><br />
no sabe de nostalgias<br /><br />
es un hombre pesado<br /><br />
lento<br /><br />
hermoso<br /><br />
y no tiene ganas de bailar<br /><br />
por eso existe el verso<br /><br />
lo aprendió  a los diez años<br /><br />
con una niña bella de los ojos azules<br /><br />
Otro día<br /><br />
alguien leyó poemas<br /><br />
y así<br /><br />
hubo tantas canciones<br /><br />
para eso existe<br /><br />
para acordarse de los versos y las canciones y levantarse<br /><br />
y decir que no puede cantarle a una muchacha sino le agarra la mano</p><br />
<p>Soy un hombre que baila<br /><br />
mis hijos bailan tengo un muchacho que sabe bailar bien y dos más<br /><br />
y tengo doce hijos y una muchacha con los ojos celestes a quien amo<br /><br />
quien deba ser mi vientre y mi testigo<br /><br />
a quien dedico esta mañana de hoy<br /><br />
a quien amo<br /><br />
ella no  sabe bailar<br /><br />
porque me quiere  y eso es muy importante para un gran bailarín</p><br />
<p>Soy un hombre que ha bailado<br /><br />
son músicas<br /><br />
lindas canciones de mis mejores amos<br /><br />
recetas de un columpio inevitable<br /><br />
y mi amor<br /><br />
he sido bailarín de valses<br /><br />
yo sé como se agarra a una mujer al valse ,<br /><br />
es importante el detalle de la mano en la cinta<br /><br />
soy un parejo bueno<br /><br />
y me emborracho para que nadie abuse de mi tiempo<br /><br />
he sido eso<br /><br />
simple un bailarín cantante<br /><br />
un hacedor de cosas aprendidas<br /><br />
ni siquiera mis hijas saben que me sé de memoria<br /><br />
que soy una cancion con estribillo</p><br />
<p>Ahora que salgo de esta fiesta en la mañana no sé dónde bailar</p><br />
<p>Eso de ir hacia uno<br /><br />
no lo aprendí jamás<br /><br />
eso de estar conmigo<br /><br />
intimo<br /><br />
no lo sé</p><br />
<p>Jamás salí de una fiesta en que me vieran<br /><br />
siempre salgo de último<br /><br />
y solo como ahora<br /><br />
con un vaso en la mano</p><br />
<p>Soy testigo de mi propio asunto<br /><br />
Soy un buen bailarín </p><br />
<p>Alguien danza alrededor del baile<br /><br />
siento sobre mi turno lo mejor<br /><br />
nadie sabe que he bailado solo muchas veces<br /><br />
y que no lo se hacer<br /><br />
Tampoco lo aprendí<br /><br />
Tan sólo es el disfrute solitario ante la multitud</p><br />
<p>Esto de los versos<br /><br />
es otra cosa<br /><br />
aquí hay mucha tardanza<br /><br />
mucha espera...

Pine coins for the Hackensak forest ranger

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Then the verses come like locusts and they eat up the last morsel
A good way to start a poem to a beautiful friend
Throat and rhythms of the diaphragm
something that testifies my love for another friend
and so
life
with my huge zest for living

Simple things render wheals warts wrinkles and impotence
Not even a catarrh
How willingly I would bestow on any of my friends
One of my best childhood catarrhs
or the sorrowing persistent gift of a midnight stomach-ache
Those devilish solemn occasions
I would like to give them to the loyal friends
The ones that truly hurt and know the fervour of enjoyment
Also a bus
I would like to give them a complete forty-two-seat bus
with seventy people on board speaking maracucho telling each other maracucho things
I would give them a complete bus with seventy people
from my neighbourhood “El 18 de Octubre” to the old market with bell stops jamming brakes and
traffic officers in brown with both their hands
complete
With sun and in August and all
The image of a boy going to school with just one copybook
singing to himself a ranchera song
and adolescence
which adolescence
I was a boy and that’s it
A weepy boy with bad grades
thin, a bit of a jerk
This I wouldn’t give to any friend

To a friend I would give Francisco-César-Francisco my eight-year-old son
the youngest
For him to smile at my friend’s face
For him to come at night and kiss his lips and say as if my friend was a child
Good night father’s friend very good night
I would give him Francisco right now that he looks like the Aleph’s disciple
he holds all the forms of grace and truth
I would send Francisco with a letter in his hands telling him
Take this letter to that man who is my friend and stay with him
When Francisco gets to my friend’s home he will understand
why my son never learnt how to do the math and why there’s always someone
called like him
But it’s so easy to give Francisco that I’d better write my friend about the word
friend
and we are at peace

The thing is I began a poem for my friend Marius three days ago
and the first thing I thought of was to call him usurer
for love
Then I told him he is
a Jew
Then I reminded him of the stroke that kills us in Hackensack
in the end I was tangoing
that I had spoken with him on the phone
and Marius
As usual
had given me another day of grace.

This is a swindle
To a friend one should give Francisco and not jerk around so much.


Hugo Figueroa Brett
An all-life poem for an amazing elephant grazing in the Hackensak woods. (Marius Zsnajderman).

Traducción del poema de Hugo Figueroa Brett: Monedas de Pino para el Guardabosques de Hackensack. Traducido por la Licenciada Carmen Vasco

Respirar respirar

hugoposterizado

Luego de leer un poema de Wallace
y sentir aquel poema escrito hace los años para la circunstancia de un migo
“Cuantas gladiolas caben en este vaso?”
escribí
y luego esa canción de cuna a una muchacha ciega
puedo tratar de responderle al amigo cristiano
con aquello del semblante de enero y la peca en el hielo
pero estoy fatigado
la fiesta decembrina es un blue que se topa en el cruce de esas dos carreteras donde el diablo hace el trato con el hombre
Refiero que desde el amanecer hago los pasteles para mi familia,
coloco en la hornilla la figura del agua y
dejo que las hojas vayan envolviendo su condumio para que el hogar
siempre el hogar se mantenga firme
con esa fornida habitación del maiz encerrando la carne de labor y la mesa de navidad y nuevo año
me sigan dando esa inocencia de a cucharada y fieles alimentos asistir a la ofrenda
casa y mis hijos
y usted está enferma
y no tengo voluntad de escribirle
le escribiré mañana
soñaré con la brisa que hace temblar la frágil ternura del berro en las acequias
Ya hoy es mañana
He conciliado haberes con descansos
Y dormido hasta el alba
Hoy es alba
Su estancia en su huesped de seda tendrá los pequeños fuegos
Ello sirve de apero y vía al paisaje que anotan sus ojos amarillos al estadio del arbol tan del rio que zumba hacia su imagen en rescoldo de las purísimas hojas que usted en desafío toma y olorosas huele
Del polen lo minúsculo del aire
Sus ventanas acarician la hermosa paz del campo
Todo es campo
Todo el invierno puede sobre su piel en la figura de la estatua silvestre en vez de paraiso
Y la sonaja de las piedras azules choca una vez y pardas se reparten la huella de la hogaza que expele desde el hogar la palidez blanca y gerente de la harina en el fuego con su corcel de levaduras
cortas yerbas de tierra acederas de fuego
Turnos de los aromas de las albahacas y las pomas de las polvorosas en cristal de sus dientes
Y usted por detenida del cansancio para ser habitada de toda la comarca un pez frio y profundo hiende en su carne pura la fuerza del paisaje.

Hugo Figueroa Brett
29 de Diciembre de 2014-
para Mireya y su dolida enfermedad del aire. En mis verdades. Hugo

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Maneras de amanecer

giuseppe ungaretti poeta giovannetti olympia

Uaábamos con Giuseppe
La andatura del viaje para conmemorar cualquier motivo que condujere a la vía con la elocuencia de esa juiciosa tranquilidad de las pascuas venecianas
yo como amanuense trataba de estar presto al primer sonajino del pez torcido que pendía de plata y alabastro desde setenta y dos eslabones del botón de la camisetta al borde deshilachado y mimo del ojal al borde de la pretina
Y cual sonaja de soto sordinatto debería saberle que de los brodequines a las medias de lana había una pulsación de temblor que tocaba en rabia cuando el bastón corría por el cayado mimbre y sobre la baldosa escuchaba lo presto que debería estar a la partida.
Esa vez era Undine
Un hacia el norte Friulano la costa terrenal de Venecia Giulia, una tierra de marzos positivos y cotos entrelazados de aceitunas y mujeres alegres quienes cantan aún esas tonatas casi de llanto y vestidas de la norteña bruma y el filo de los Alpes apeninos.
De manera que Giuseppe estaba listo
Un borsalino comprado en Trieste casa de unos malabaristas que remataban todo por el incendio de su carromato
Y el desinterés de la citadinanza ante la abulia coja del panfleta
Si era un borsalino testa di uva grigio
Que tenía bajo la cinta de la solapa un papelito escondido
Y dos lineas escritas en azur

Tomamos Aguileia
En Aguileia dos potajes de granos y alubias ácidas con alcachofas frescas
Mórbidas y mofadas de trufas blancas alcanzadas en los tallos romeros de los cerdos de achique
De allí a Tarso de Aguileia
Historia de una muchacha albina que se sabía de memoria las maneras de Ovidio y se empeñaba en sacudir con fuerza al tercer verso su camisón y el olor de aquella vulva pura daba un respiro
Hacia el balbuceo y la congoja
En Compolonguhetto
No se detuvo
Gritole al cabriolente que siguiera siguiera que no quería saber nada de esas aguas terrosas y mozos de escopetas
Hasta Bagmalia Arsa no nos detuvimos
En la fuente descalzamos y dimos pienso a los caballos
Y alguien lo conoció: Giuseppito e como está tu madre
El respondió
Vive
Y canta y folla
Y seguimos
No había para más mientras el pez de plata con alabastro y muda cacerola se sumía en el ojal del medio asustado
En Palmamora se pasa por el acueducto
La brisa que produce la altura y el olor a los brotes de las cerezas más
el mugir de las vacas
atildaban el tono campesino de la zona
Hasta Mareto de Capitolio
Allí tomó de una cidra enchumbada es una mezcla de cerveza y manzana
Algo muy parecido a una sopa de uvas de pinot que hacen en Marsella como si fuera una bullabesa aconservada
Pero
Transparente
Sin grumos
Así es la cidra de Mareto
Y no fuimos nosotros sino el alma quien llegó a
Santa Maria di Longa, cansados y en la tertulia de la noche me dijo
Sabes cual es el tamaño de la soledad
Le dije no
Me dijo un amigo
No hay nada más trsiste que dos amigos juntos y se fue a dormir
A la mañana me desperté y en la sala, en la repisa que da a los postigos de la ventana augura
Estaba una hoja de papel doblada
Y decía
Para Hugo, mi amigo
Estaba escrita esta esquela:

SOLITUDINE
Ma lemia urla
Feriscono
Come fumini
La campana fioca
Del cielo

Sprofandano
Impaurite.

Abrí lentamente
La puerta hacia su alcoba y me quedé de pie ante la puesta en escena
El estaba sentado en una silla de mimbre
Yo lo veia de espaldas
Él miraba hacia una gran ventana por donde iniciaba su viaje la alborada
Estaba desnudo
Sabía que mantenía de un pequeño chalequin sujeto
el pez de plata con alabastro y sin sonaja
Decía que era un regalo de su tatarabuelo
Quien era ayudante menor de un juez de paz
Y en unas diferencias quedó en prenda la joya que provenía del taller de Veroccio
Y
Su tatarabuelo
Pillo y asediado por el truco
Le dijeron que desapareciera el pez de plata hasta llegar a la faltriquera giuseppina
El esta de espaldas y desnudo
De pronto el sol hizo ese cabeceo de estallar el primer rayo de luz
Él se levantó
Por primera vez le ví completamente desnudo
Su piel blanquísima daba de tonos albos y azulados manchado por minúsculos lunares
Su cabello recortado en la nuca y su nuca bajaba hasta la quinta vértebra lumbar
Donde hacía un torcido torpe que enderezaba de nuevo hacia el coxis
E irrumpía en el choque de sus dos glúteos fáciles en dos tres arrugas bajando
entre cabellos blancos y la separación de las piernas
Que dejaban ver sus dos cojones
Uno alto redondo
Otre pequeño y fácil
Recostado como estaba el uno por el otro contra la horquilla interna del saltorio derecho
En ese instante estaba incorporado
Solo
Levantó su brazo y el pez de plata cayó con ruido de tormenta y vendaval
Y se escucho su voz
La voz eterna de Giuseppe Ungaretti
y dijo:

Me ilumino
De inmensidad.

Hugo Figueroa Brett
Poema
Para la Navidad, para mi padre, para el hermoso recuerdo de mi padre.
Para José Francisco Ortiz
Y Para Ayerim Montilla, una mujer especial, un raro invierno. HFB

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